Limitaciones en la
transferencia tecnológica para la construcción desde las instituciones
superiores
Limitations
in technology transfer for construction from higher institutions
Jhoselyn De León Pérez *
RESUMEN
El presente articulo presenta un problema relevante dentro del ámbito de
la arquitectura sostenible y la innovación tecnológica: la falta de
comercialización de las tecnologías alternativas para la construcción de
viviendas, en el artículo se analiza porque aun cuando estas tecnologías han
sido desarrolladas con base a criterios de sostenibilidad, adaptación al
entorno y optimización de recursos no logran trascender del ámbito experimental
o académico hacia una aplicación masiva en el mercado de la vivienda como están
posicionados los materiales convencionales actualmente.
Palabras clave: Tecnologías
alternativas, innovación, sostenibilidad, arquitectura.
ABSTRACT
This
article presents a relevant problem within the field of sustainable
architecture and technological innovation: the lack of commercialization of
alternative technologies for construction. The article analyzes why even when
these technologies have been developed based on criteria of sustainability,
adaptation to the environment and resource optimization, they have not been
able to transcend from the experimental or academic field to a massive
application in the housing market, as conventional materials are currently
positioned.
Keywords:
Alternative technologies, innovation, sustainability, architecture.
INTRODUCTION
En un contexto global donde la sostenibilidad en la
construcción se ha convertido con el paso del tiempo una necesidad, las
tecnologías alternativas han emergido como una respuesta viable y eficiente
para reducir el impacto ambiental, optimizar recursos y atender la creciente
demanda de vivienda, sin embargo, a pesar de su potencial, estas tecnologías
siguen sin consolidarse en el mercado formal manteniendo la persistencia de
sistemas constructivos convencionales que no siempre responden a las
condiciones climáticas, culturales y económicas del entorno. Este artículo
analiza una problemática crítica dentro del campo de la arquitectura sostenible
y la innovación tecnológica: la falta de comercialización de tecnologías
alternativas que han sido desarrolladas en instituciones académicas, aunque
cumplan con criterios de eficiencia energética, adaptabilidad al entorno y bajo
impacto ambiental, permanecen relegadas al ámbito real. Esta situación se
vuelve particularmente relevante en Chiapas, ya que es el estado que se
encuentra en el primer lugar con rezago habitacional con el 69.9% según datos
de CONEVAL 2022(Consejo Nacional de
Evaluación de la Política de Desarrollo Social), Tuxtla se encuentra en el puesto
no.15 en el ranking nacional de las ciudades con más rezago habitacional CONAVI
2020 (Comisión Nacional de Vivienda), otro dato importante es que en Tuxtla
Gutiérrez aproximadamente el 60% INEGI
2021 (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) de las viviendas son por
autoconstrucción, lo que representa una oportunidad para la aplicación de
tecnologías alternativas en la construcción e impulsar una apertura hacia
sistemas constructivos no industrializados que respondan a las necesidades
locales. Las causas de esta desvinculación que hay entre la innovación
académica y la aplicación comercial son por múltiples factores que serán
expuestos en este artículo, donde se analizan las barreras académicas,
comerciales, políticas y sociales, las cuales influyen en la marginación de las
tecnologías alternativas.
MATERIALS AND METHODS
Lo que aquí se presenta es un fragmento de la
investigación titulada Limitaciones en la transferencia tecnológica para la
construcción desde las instituciones
superiores que se realiza con fines de obtención del grado de
Maestría en Tecnologías para la Vivienda en la Universidad Autónoma de
Chiapas. El presente artículo tiene como
objetivo exponer las alcances y limitaciones que las tecnologías alternativas
para la construcción han venido desarrollando a través del tiempo en una
entidad federativa del sureste de México, esto en cuanto a su comercialización
como punto nodal de la culminación de la investigación básica de las personas
investigadoras especialistas en el campo de la construcción.
Para esto, se realizó una revisión descriptiva de las
investigaciones realizadas en el estado de Chiapas por personas especialistas
de distintas instituciones de educación superior (IES) de la entidad. Para
dicha revisión se realizó la búsqueda, selección, registro, sistematización,
análisis e interpretación de artículos sobre la temática (Gómez-Vargas et al.,
2015), en los cuales se tomaron dos categorías de estudio: 1) Tecnologías
alternativas de construcción desarrolladas en IES públicas de Chiapas; y 2)
Tecnologías alternativas de contrucción desarrolladas por personas
investigadoras de la entidad y pensadas para esta entidad.
Búsqueda y selección
La búsqueda de los documentos y materiales académicos
(tesis de pregrado y posgrado, informes técnicos, etcétera) se realizó de
manera directa en cada una de las IES que cuentan con este tipo de desarrollos
tecnológicos, tal es el caso de la Universidad Autónoma de Chiapas y la
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, México. Cabe señalar que gran parte
de los documentos que dan fen del desarrollo de estas tecnologías alternativas
fueron encontrados en documentos internos de las instituciones, sin acceso
libre a los mismos por lo que en estos casos no se pueden exponer de manera
literal.
Procedimiento
La revisión y el análisis de los documentos permitió
construir un sustento teórico, crítico y analítico que da sustento al objetivo
del presente trabajo. De acuerdo con Barbosa et al. (en Jaimes Martínez y Acuña
Gamboa, 2025, p. 99), dicha “… técnica permite analizar y contextualizar
referentes tanto teóricos como procedimentales en el desarrollo de una
investigación”, lo cual significó un elemento de suma relevancia para enunciar
los resultados aquí presentes. Con base en estas intenciones investigativas se
aplicó el muestreo no probabilístico a conveniencia, donde se eligieron los
materiales que revisitan, de manera directa o indirecta, las dos categorías que
guían este artículo (Barba et al., 2015).
RESULTS
A pesar del potencial ambiental, económico y social
que representan las tecnologías alternativas para la construcción, su
incorporación en el mercado formal sigue siendo limitada, por distintos
factores:
Falta de colaboración entre las instituciones y
actores del sector privado:
Uno de los obstáculos para la comercialización de
tecnologías alternativas desarrolladas en las universidades es la falta de
colaboración efectiva entre estas instituciones y los inversionistas del sector
privado, esta desconexión limita la transferencia de innovaciones desde el
ámbito académico hacia aplicaciones prácticas en el mercado, especialmente en
sectores como la construcción.
En Chiapas, la inversión privada en ciencia,
tecnología e innovación es significativamente baja, según datos de la
Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), la entidad se encuentra en la
Región 3, que agrupa a los estados con mayores rezagos en capacidades
científicas y tecnológicas, esta situación refleja una limitada participación
del sector privado en actividades de investigación y desarrollo, lo que
dificulta la consolidación de proyectos tecnológicos universitarios en
soluciones comercializables, además, la ausencia de programas estatales
específicos que fomenten la inversión privada en proyectos de innovación
tecnológica agrava esta problemática, en Chiapas no se identifican programas
estatales orientados al desarrollo tecnológico y propuestas en el mercado de
productos con alto contenido tecnológico, lo que desincentiva la inversión privada
en el sector.
Esta falta de colaboración se traduce en que muchas
tecnologías desarrolladas en las universidades, como materiales de construcción
alternativos o sistemas sostenibles no logran trascender más allá de la etapa
de un prototipo, sin el respaldo financiero y estratégico del sector privado,
estas innovaciones carecen de los recursos necesarios para su escalamiento,
certificación y comercialización. Para superar esta barrera, es fundamental
establecer mecanismos que faciliten la interacción entre universidades e
inversionistas, como la creación de oficinas de transferencia tecnológica,
incentivos fiscales para empresas que inviertan en innovación local y programas
de financiamiento público-privado, estas acciones podrían fomentar un ecosistema
de innovación más dinámico y facilitar la adopción de tecnologías desarrolladas
en las universidades en el mercado, beneficiando tanto al desarrollo económico
regional como a la sostenibilidad ambiental.
Falta
de integración entre disciplinas dentro de la universidad
La escasa integración entre disciplinas y áreas de
conocimiento, en muchos casos las facultades o departamentos operan de manera
aislada con dinámicas internas cerradas que dificultan la colaboración
transversal necesaria para el desarrollo, validación y escalamiento de
tecnologías aplicadas, como ocurre en el ámbito de la construcción.
La innovación tecnológica especialmente en contextos
complejos como la vivienda sustentable o el desarrollo de materiales
alternativos requiere de la interacción entre distintas disciplinas en el lado
de la innovación: ingenierías, arquitectura, y por otro lado como temas de
gestión para la comercialización e incluso para temas políticos: economía,
gestión empresarial, derecho, etc. Sin embargo, en diversas universidades, los
proyectos suelen mantenerse confinados a una sola facultad, lo que restringe
tanto su alcance técnico como su viabilidad comercial, además, los planes de
estudio y estructuras administrativas de muchas universidades no promueven el
trabajo conjunto entre carreras o facultades, las materias suelen impartirse de
forma vertical y disciplinaria, con poca apertura a metodologías de
co-creación, aprendizaje colaborativo o resolución de problemas desde enfoques
integradores. Esta lógica también afecta la forma en que se diseñan y ejecutan
los proyectos estudiantiles y de investigación, los cuales tienden a ser
unidimensionales, careciendo del soporte técnico y social necesario para
madurar como propuestas aplicables.
Superar esta limitación implica transformar no solo
las dinámicas académicas, sino también la cultura institucional, se requiere
impulsar modelos de enseñanza y de investigación que fomenten la
transversalidad, el diálogo e intercambio de conocimiento y la conformación de
equipos de trabajo interdisciplinares. Asimismo, es necesario establecer
plataformas institucionales que faciliten la colaboración entre distintas
áreas, y que reconozcan la complejidad del proceso constructivo como un
fenómeno que no se resuelve desde una sola disciplina, fortalecer la
integración interna dentro de las universidades permitiría desarrollar
tecnologías más sólidas, adaptables y alineadas con las condiciones reales del
entorno, lo cual sería un paso crucial para lograr una transferencia
tecnológica más efectiva.
Duración
limitada de los proyectos
Uno de los factores que limita la proyección de las
tecnologías alternativas desarrolladas en las universidades es la duración
restringida de los proyectos , en muchos casos los alumnos están involucrados
en la creación de estas tecnologías como parte de parte de asignaturas,
talleres o trabajos de titulación, y aunque logran desarrollar prototipos o
soluciones innovadoras, su continuidad se ve truncada al finalizar al semestre
o el ciclo académico, y solo se someten
a criterios de evaluación exclusivamente académicos esta condición
limita su continuidad una vez que concluye el curso o que el estudiante egresa,
además, en muchos casos, los proyectos no están pensados para ser implementados
o transferidos, sino como ejercicios teóricos o como base para publicaciones
científicas, ponencias o reportes institucionales, los cuales benefician a los
docentes en términos de productividad académica, pero no necesariamente aportan
a la maduración real de la tecnología ni a su vinculación con el sector
productivo o social, esto genera un desequilibrio entre el potencial practico y
el enfoque exclusivamente académico, lo cual limita su proyección hacia etapas
como el desarrollo de prototipos, verificación técnica o su integración en el
mercado entre el potencial aplicado del proyecto y el uso meramente académico
que se le da, desincentivando su evolución hacia prototipos reales, validación
técnica o comercialización.
La ausencia de políticas institucionales que impulsen
la continuidad de los desarrollos estudiantiles, como programas de incubación,
acompañamiento post-titulación o fondos de maduración tecnológica, hace que
muchas propuestas se queden en una etapa preliminar sin impacto tangible, fuera
del entorno universitario, este fenómeno debilita la función social de la
universidad como agente activo en la innovación local, especialmente en áreas
estratégicas como la vivienda y la construcción sustentable.
Ausencia
de escalamiento o prototipos a nivel constructivo real
Una barrera crítica en la transferencia tecnológica de
las universidades hacia el sector de la construcción es la falta de
escalamiento de las tecnologías desarrolladas, es decir, la imposibilidad de
llevar las propuestas más allá del nivel de maqueta, simulación digital o
prototipo de laboratorio. A pesar de que muchas tecnologías alternativas
diseñadas por estudiantes e investigadores demuestran viabilidad técnica en
pequeña escala, no se concretan en prototipos constructivos reales que validen
su funcionalidad en condiciones prácticas.
Este vacío impide evaluar elementos esenciales como el
comportamiento estructural, la respuesta térmica, la resistencia al uso
cotidiano, la adaptabilidad a distintos contextos urbanos o rurales, entre
otros aspectos clave para su implementación efectiva, en muchos contextos
universitarios no existen laboratorios de escala real ni fondos para construir
módulos piloto, lo que hace imposible llevar las ideas del papel a la obra,
esto se ve agravado por la falta de vinculación con constructoras, gobiernos
locales o desarrolladores sociales que podrían ser aliados estratégicos en la
materialización de estos ensayos. Como resultado, las tecnologías alternativas
para la construcción producidas en el entorno universitario permanecen como ejercicios
conceptuales sin un impacto tangible en el entorno habitado, lo que limita
gravemente su potencial de transferencia y su comercialización.
Falta
de transferencia tecnológica
La falta de transferencia tecnológica también se
manifiesta en la ausencia de espacios físicos, talleres o programas formativos
dentro de las universidades que permitan enseñar de manera práctica cómo
construir, replicar o aplicar las tecnologías alternativas desarrolladas.
Aunque muchas de estas propuestas surgen como parte de investigaciones o
proyectos académicos, pocas veces se traducen en experiencias didácticas donde
los estudiantes, técnicos o comunidades puedan aprender a implementarlas por sí
mismos.
Esto impide que los desarrollos académicos se
transformen en soluciones aplicables a los problemas reales del entorno, esta
limitación se ve agravada por la escasa cultura de innovación aplicada dentro
del ámbito académico, muchos docentes y estudiantes carecen de formación o
incentivos para llevar sus ideas más allá del plano investigativo, lo que
genera un desfase entre el conocimiento generado y las demandas del mercado o
la sociedad, sin una estructura que facilite el licenciamiento, la incubación
de proyectos o el acompañamiento técnico-legal, la mayoría de las tecnologías
desarrolladas en el ámbito universitario no logran convertirse en productos
viables ni sostenibles. Por tanto, la falta de transferencia tecnológica no
solo representa una falla institucional, sino también una pérdida de
oportunidad para resolver problemáticas locales mediante tecnologías propias,
sostenibles y adaptadas al contexto
Ausencia
de certificación y normativas oficiales
La falta de certificación técnica y la ausencia de
normativas oficiales que respalden las tecnologías alternativas para la construcción
constituyen una de las principales limitaciones para su transferencia y
posterior comercialización. En el contexto del mercado formal de la
construcción, la validación técnica mediante normas, reglamentos y
certificaciones es fundamental para garantizar la seguridad, eficiencia y
viabilidad de cualquier sistema constructivo, sin este respaldo normativo las
tecnologías desarrolladas en el ámbito académico carecen del reconocimiento
necesario para ser adoptadas por profesionales, empresas y entidades
gubernamentales
En el contexto universitario, especialmente en
regiones como Chiapas, las innovaciones en materiales sustentables, sistemas
constructivos alternativos o diseños tecnológicos suelen carecer de procesos de
validación oficial, no cuentan con protocolos de prueba bajo normas nacionales
como las NMX (Normas Mexicanas) o NOM (Normas Oficiales Mexicanas) ni con
sellos de calidad avalados por organismos como ONNCCE (Organismo Nacional de
Normalización y Certificación de la Construcción y Edificación), INFONAVIT o la
Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU). Esta situación
reduce su aceptación en el mercado formal, incluso si han demostrado ventajas
ecológicas, económicas o técnicas en etapas preliminares.
La usencia de marcos regulatorios específicos para
tecnologías no convencionales genera incertidumbre legal tanto para
constructores como para usuarios, lo que frena su adopción y genera
desconfianza, en consecuencia, las tecnologías desarrolladas por universidades
quedan fuera de licitaciones públicas, esquemas de financiamiento para vivienda
o programas de reconstrucción, lo que mantiene vigente el uso de materiales
tradicionales y la exclusión de alternativas más sustentables.
Esta falta de alineación entre la innovación universitaria
y el sistema normativo nacional no solo limita la transferencia tecnológica,
sino que también refleja una desconexión entre el conocimiento generado en la
academia y los mecanismos institucionales que regulan la producción del entorno
construido.
Baja
madurez tecnológica (TRL)
Una de las principales razones por las cuales las
tecnologías alternativas desarrolladas en las universidades no logran llegar al
mercado es su baja madurez tecnológica, medida a través de la escala
(Technology Readiness Level o Nivel de Madurez Tecnológica), la cual fue creada
por el ingeniero de la nasa Stan Sadin en 1974, es una escala utilizada para
evaluar el grado de desarrollo de una tecnología, desde su etapa más básica
hasta su aplicación en el mundo real y permite determinar si una tecnología
está lista para ser implementada comercialmente o si aún requiere más
investigación, pruebas o validación.
Las primeras tres etapas TRL1, TRL2 , TRL3 se llevan a
cabo las investigaciones, pruebas; en la etapa TRL 4, TRL 5 ,TRL6 las pruebas
ya son validadas, donde se realizan prototipos y las últimas etapas TRL 7, TRL8
, TRL9 se llevan los prototipos a la vida real para ver como reaccionan, y en el ultimo TRL es cuando ya está listo para
comercializarse
En el caso de muchas universidades, las tecnologías
para la construcción generadas en el ámbito académico suelen permanecer en los
niveles intermedios de madurez (TRL 3 a 5), es decir, en etapas de prueba de
laboratorio, modelado digital, o validación a pequeña escala, esto implica que
no se cuenta con prototipos reales, módulos piloto construidos, ni evaluaciones
en condiciones reales de uso, lo que limita su potencial de transferencia hacia
el sector productivo (ver Figura 1).
Gráfico 1. Niveles de maduración de la tecnología
Domotej patentada en 2015 por el Dr. Gabriel Castañeda Nolasco docente
e investigador de la Universidad Autónoma de Chiapas es un sistema de techo modular prefabricado
basada en el uso de petatillos que son piezas formadas con arcilla cocida de
forma rectangular, estas piezas funcionan como elementos modulares que al
unirse con mortero permite conformar una estructura ligeramente curva. Este
techo se puede adecuar en espacios ya existentes o iniciar un nuevo proyecto,
se trata de una propuesta de sistema de techo alternativo, principalmente
utilizado en viviendas sociales (ver Figura 2).
Gráfico 2. Ejemplo de
innovación de docente de la Universidad Autónoma de Chiapas con aplicación
comercial
Fuente:
Obtenido de Castañeda Nolasco (2020)
Esta tecnología llevó un proceso de transferencia
tecnológica, divulgación, participación académica y del sector de la
construcción para poder llegar hasta la última fase que es la comercialización.
DISCUSSION
Las
tecnologías alternativas para la construcción ofrecen ventajas significativas
frente a los materiales convencionales, especialmente en términos de
sostenibilidad ambiental, accesibilidad económica y adaptación al contexto
local, a diferencia de los materiales industriales que suelen implicar,
contaminación ambiental, altos costos energéticos y de transporte.
Las
tecnologías alternativas tienden a integrarse mejor con las condiciones
climáticas y culturales de las regiones donde se aplican, lo que mejora el
confort térmico y la aceptación social de las viviendas, en contraste con los
sistemas convencionales, uno de los problemas asociados al uso de este tipo de
materiales es su desvinculación con el territorio y la cultura constructiva
local, muchas veces imponen soluciones estandarizadas que no responden a las
necesidades reales de las comunidades ni a los principios de sostenibilidad, no
consideran las variaciones climáticas, dinámicas sociales del entorno donde se
aplica, lo que se generan edificaciones con bajo desempeño térmico y costos
altos de mantenimiento.
Las
limitaciones en la transferencia tecnológica desde las instituciones de
educación superior hacia el sector de la construcción impiden que muchas
innovaciones con alto potencial ambiental y social lleguen a un mercado formal,
esto a causa de distintos factores como
la falta de colaboración interinstitucional, la escasa vinculación con el
sector privado, la ausencia de normativas, y la poca continuidad de los
proyectos estudiantiles contribuyen a que estas tecnologías se queden en etapas
preliminares. Superar estas barreras requiere una mayor contribución en
conjunto entre academia, industria y gobierno, así como el fortalecimiento de
mecanismos que permitan llevar el conocimiento generado en las universidades a
la práctica constructiva real y se pueda llegar a la comercialización,
reconfigurar el rol de las universidades en el desarrollo tecnológico, que se
promueva la vinculación efectiva con comunidades, empresas, organismos públicos
y privados, esto aplica no solo rediseñar las estrategias de difusión y
validación, sino también construir marcos institucionales que incentiven la
certificación, financiamiento y normatividad técnica, en alianza con actores
clave del sector de la vivienda y construcción, desarrollar capacidades
institucionales para negociar con el sector privado sin comprometer sus
principios de equidad, transparencia y compromiso social. Una colaboración
efectiva entre academia e industria no debe implicar la subordinación de la universidad
a los intereses del mercado, sino, una alianza inteligente en la que se
compartan riesgos, se alineen objetivos y se generen beneficios mutuos, para
ello, la existencia de convenios marco, oficinas de transferencia tecnológica
con autonomía operativa, y estructuras legales que protejan los derechos de
ambas partes, puede facilitar una relación más fluida y sostenible.
Reconocer
las distintas limitaciones que hay no solo permite entender porque las
tecnologías alternativas no logran consolidarse en el mercado, sino también
abre una oportunidad para concientizar sobre el compromiso social de la
investigación en arquitectura y construcción, orientándola hacia soluciones
tangibles, sostenibles y pertinentes para los desafíos de la vivienda actual.
Es
necesario fomentar una visión interdisciplinaria que aborde los problemas del
hábitat desde múltiples perspectivas: arquitectura, ingeniería, sociología,
ecología, economía, que facilite el trabajo colaborativo entre estudiantes,
docentes e investigadores. Asimismo, el
papel de las instituciones de educación superior debe de pasar por una
revisión crítica de sus políticas internas, sus marcos normativos, sus
criterios de evaluación y sus esquemas de financiamiento, es necesario que pase
de una de una lógica centrada exclusivamente en la producción académica hacia
un modelo híbrido que valore por igual la generación de conocimiento y su
impacto social tangible, así será posible construir una cultura de la
innovación orientada al bien común, en la que la transferencia tecnológica no
sea un proceso ocasional, sino una práctica sistemática e institucionalizada.
Hay que
destacar que esta transformación no será posible sin un cambio cultural más
profundo al interior de las universidades, uno que recupere la esencia de la
educación superior como motor de desarrollo humano integral, y que ponga en el
centro la responsabilidad social universitaria, valorar el trabajo
colaborativo, el aprendizaje, el compromiso ético con el entorno, puede abrir
nuevos caminos para una transferencia tecnológica verdaderamente pertinente,
equitativa y transformadora. En este sentido, la transferencia tecnológica no
debe entenderse únicamente como un proceso técnico o económico, sino como un
acto político y pedagógico. Se trata de construir puentes entre saberes,
actores, y entorno de universalizar el acceso a las soluciones técnicas y de
generar procesos participativos de innovación. La universidad tiene la
capacidad y Compromiso de guiar esta transformación, siempre que esté dispuesta
a revisar sus estructuras internas, escuchar a las comunidades, trabajar de
manera interdisciplinaria y asumir que el conocimiento cobra su mayor valor
cuando se traduce en bienestar colectivo.
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* Maestrante en Tecnologías para la Vivienda
Universidad Autónoma de Chiapas
jhoselyn.leon10@unach.mx
ORCID
https://orcid.org/0009-0007-3307-0709